Definición

Oración, la gran palanca de la fe

“Ha dicho Jesús: “Si tenéis fe como un grano de mostaza diréis a esta montaña: “Lánzate al mar, y se lanzará”.

Para orar, es necesario querer orar. La oración es buscar a Dios, es ponernos en contacto con Él.

En la actualidad este equipo está advirtiendo que reciben mayor cantidad de palancas los integrantes de los equipos del cursillo que los nuevos hermanos, por eso invitamos por este medio  revertir esta situación.

Nosotros estamos llamados a dar mucho fruto, en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestro servicio a la comunidad, en nuestro compromiso en lo civil, en la sociedad, en la construcción de un mundo nuevo, y eso solo será posible si nos abrimos al querer del Padre en la persona de Jesús, entramos en comunión con Él y permanecemos unidos al Señor en el Espíritu, por el camino de la oración.

Oramos desde ese lugar de profunda comunión, con la certeza de que en la medida en que nosotros permanecemos unidos a Dios, como Juan lo dice, “daremos mucho fruto”.

No vamos a orar solos, vamos a orar juntos, vamos a meternos en un camino de oración juntos para que se abra el cielo y para que se corran los velos que nos impiden ver el por donde y el cómo de caminar por estos tiempos que se abren como tiempos nuevos para nosotros, dejando atrás, diría Pablo, lo que fue lanzándonos hacia delante, con la certeza de que el Señor viene junto a nosotros a recorrer el camino.

 

En el Movimiento de los Cursillos, a menudo se  menciona  la palabra “palanca”.  ¿Qué significado tiene  para nosotros?

 

En el MCC, se usa la palabra palanca para designar la fuerza espiritual que representan las oraciones y los sacrificios voluntarios que se realizan de manera individual o comunitaria, con el fin de obtener la gracia de la conversión.

Así como la palanca permite a una persona mover alguna cosa que está encima de su fuerza, las oraciones y los sacrificios permiten al apóstol realizar mucho más de lo que podría hacer por sí mismo. La palanca contribuye a vencer la resistencia a la gracia de parte de aquellos por quienes se ora. Hace surgir la vida en abundancia.

Esto es un misterio de fe.  Ofrecer una palanca resulta poner en práctica el dogma de la comunión de los santos. Como lo mencionaba Pio XII dentro de su Encíclica sobre el Cuerpo místico:

“Verdaderamente esto es un misterio   grave y que nunca podremos meditar lo suficiente, el hecho de que la salvación de muchos depende de las oraciones y de los sacrificios voluntarios de los miembros del Cuerpo místico de Jesucristo”.

(Encíclica sobre el Cuerpo místico)

¿Qué es el envío de palancas?

Como acabamos de verlo, “hacer unas palancas” es antes que todo ofrecer oraciones y sacrificios.   La palanca se vive en el secreto de la vida interior de una persona.

Sin embargo, en el MCC, sucede que los cursillistas hacen conocer sus palancas por medio de una carta expresando su amistad y sus deseos a los participantes de un Cursillo.

Además de suscitar una red todavía más amplia de oraciones y de sacrificios, esta nueva apertura ofrece también la ventaja de dar a los candidatos la imagen de una Iglesia universal. Descubrirán así que van participando en una comunidad de fe y de caridad, disfrutando de sus valores, y que esta gran familia se extiende por encima de todas las fronteras.

EQUIPO INTENDENCIA – SANTA FE.