Los cursillos se propagan

En 1949 se había encendido una luz en Mallorca, y al igual como sucede en la ceremonia del Sábado Santo, previa a la Pascua de Resurrección, cuando, encendido el Cirio Pascual los que están en las primeras filas prenden de él sus velas, y de estos se va transmitiendo el fuego hacia los que están mas atrás, hasta encender todo el templo, el fuego y la luz de los Cursillos de Cristiandad empezaba a irradiarse y a prender en España y el mundo de manera irreversible, hasta conseguir que en nuestros días sean, como lo señalara tan acertada y brillantemente el Papa Paulo VIº, en la ya mítica Primera Ultreya Mundial en Roma: “la palabra acrisolada por la experiencia, acreditada en sus frutos, que hoy recorre con carta de ciudadanía los caminos del mundo”.

Señalábamos al comenzar que pretender escribir la “Historia de los Cursillos de Cristiandad”, además de ser una osadía, implicaba el riesgo de dejar fuera de ella a personas, hechos y cosas importantes, y que por lo tanto mas que agotar una recopilación de datos, recogeríamos algunos acontecimientos, los cuales, ya sea por su propia trascendencia, ya por ser importantes hitos en una historia que se está haciendo, pudieran ser de interés para generaciones futuras.